El fenómeno conocido como la paradoja óptica de la Luna (lunar terminator paradox) describe una ilusión visual donde la parte iluminada de la Luna parece orientarse hacia arriba, incluso cuando el Sol ha puesto. Este efecto se debe a la perspectiva de observación desde la Tierra, no a un error en la iluminación solar. Cuando la Luna está cerca del horizonte, el observador ve la superficie desde un ángulo bajo, lo que revela la parte oscura inferior del disco lunar, creando la impresión de que la luz brilla hacia el cielo. A medida que la Luna asciende, la cantidad de superficie oscura visible aumenta, manteniendo esta orientación visual. El autor desarrolló un programa para modelar esta geometría y demostrar que, en casos extremos como la Luna llena, la iluminación es uniforme, pero la perspectiva desde abajo hace que la mitad inferior aparezca oscura. Además, el texto analiza la interacción de la herramienta con modelos de inteligencia artificial, destacando la incapacidad de los sistemas actuales para comprender la lógica espacial subyacente, lo que subraya las limitaciones actuales de la IA frente a la razonamiento humano en contextos visuales complejos.
