El documental de la BBC 'OnlyFans: Inside the Machine', emitido esta semana, ha sacado a la luz prácticas violentas de algunos representantes que gestionan cuentas de creadoras en OnlyFans. Una mujer relató que su agencia la agredió en las escaleras y la estranguló; otra describió presiones para producir contenido explícito contra su voluntad. Las parlamentarias laboristas Tonia Antoniazzi y la comisionada Eleanor Lyons han reclamado una investigación parlamentaria para evaluar los mecanismos de la plataforma contra la trata y la explotación.
OnlyFans, fundada en 2016 por una familia de Essex y con sede en Londres, cuenta con 42 empleados directos, 377 millones de usuarios registrados y 4,6 millones de creadores. En 2024 generó 6.200 millones de euros y, desde su lanzamiento, ha repartido cerca de 22.000 millones entre sus creadores. La empresa retiene el 20% de los ingresos.
En torno a la plataforma ha crecido una red de intermediarios, desde agencias en Los Ángeles hasta pequeños operadores individuales, que en muchos casos se quedan con hasta el 50% de los ingresos. Figuras como el británico-estadounidense Andrew Tate, acusado de violación y trata, han comercializado cursos para gestionar cuentas de OnlyFans. En España, el 'mánager' Markuss Kohs, de 27 años, vende formación a 7.000 euros y presume de ingresos obtenidos representando a mujeres a las que describe como 'creadoras' o 'clientes'.
