El oro ha superado a la gasolina, los fármacos y la aviación como la categoría de exportación de mayor valor de Estados Unidos, un fenómeno que comenzó en octubre de 2025. Según datos de la Reserva Federal de St. Louis, las exportaciones de oro no monetario alcanzaron récords históricos en volumen en febrero de 2026, impulsadas por el precio récord del metal precioso. La mayoría de este oro se destina a Suiza, seguida de cerca por Hong Kong y el Reino Unido, destinos clave para la refinación y el comercio global de oro.
Aunque el gobierno de EE. UU. mantiene sus reservas oficiales inalteradas, estas exportaciones masivas provienen de la producción minera actual y el reciclaje. El autor del análisis, Patrick A. Heller, especula que una parte significativa de este flujo se dirige a China, posiblemente a través de refinerías suizas para convertir el oro en lingotes de pureza aceptable. Esta hipótesis sugiere que el gobierno estadounidense podría haber aceptado estas formas de pago en cambio por concesiones políticas relacionadas con la incertidumbre global. El artículo también aborda la historia numismática, explicando cómo la Ley de Confección de 1834 redujo el contenido de oro en las monedas para alinearlo con su valor facial, un cambio motivado por la disminución del valor relativo del oro frente a la plata en la década de 1830.
