El Orgullo Crítico ha vuelto a tomar las calles de Madrid este 28 de junio, 57 años después de los disturbios de Stonewall, con una marcha por Carabanchel bajo el lema "¡Contra el capitalismo colonial, todas las desviadas a las barricadas!". La convocatoria marca distancia del Orgullo Estatal (MADO), que se celebrará el 4 de julio en Chueca, y denuncia que el movimiento LGTBI "nació en los márgenes" y ha sido "secuestrado por las grandes marcas". Las plataformas convocantes reivindican una "liberación colectiva" en la que el origen, el cuerpo, la productividad o el dinero no determinen la calidad de vida, y añaden a sus demandas la lucha contra el racismo, el capacitismo y la crisis de la vivienda, a la que califican de modelo de "ciudad escaparate" ligado a turistificación y gentrificación.
La marcha ha reunido a personas a título individual y a colectivos asamblearios en un ambiente festivo y reivindicativo. Óscar, de 27 años, ha acudido a su primera manifestación con el torso descubierto: "Fuera no me siento libre de poderme mostrar como realmente soy", ha señalado. Lola, mujer trans de 46 años, ha destacado la necesidad de "visibilizarse" ante la "ofensiva ultraderechista a nivel global": "Les da rabia que no sigamos la norma", ha afirmado. La protesta ha recorrido el barrio con consignas como "Detrás de esas ventanas también hay lesbianas" o "Abajo las fronteras, queremos más bolleras", mientras vecinos y vecinas observaban desde los balcones.
