Toyota presentó la sexta generación del RAV4, su SUV más vendido en Estados Unidos, que por primera vez llega íntegramente electrificada. La variante enchufable (PHEV) estrena una batería de 22,7 kWh bajo el habitáculo —el doble que la generación saliente— capaz de cubrir los desplazamientos cotidianos sin consumir gasolina. La cadena motriz combina un motor atmosférico de 2.5 litros y ciclo Atkinson de 186 CV con dos motores eléctricos y una transmisión eCVT de engranajes planetarios, que recarga la batería de tracción mediante el propio motor de combustión cuando es necesario. Los ingenieros reubicaron las celdas bajo el piso, a diferencia de PHEV previos que las situaban sobre el eje trasero y reducían el maletero, con lo que el modelo conserva capacidad de carga. Esta arquitectura busca consolidar al RAV4 como referencia entre los SUV híbridos enchufables frente a propuestas de otros fabricantes, apoyándose en la reputación de fiabilidad de la marca.
