El fenómeno climático El Niño ha alcanzado niveles sin precedentes en el Pacífico central, superando los registros históricos de temperatura de la superficie del mar antes de su pico previsto para diciembre. Según el Servicio Meteorológico de Australia (BOM), las temperaturas semanales medias en la región central del Pacífico han alcanzado su máximo registrado, superando incluso los datos del intenso El Niño de 2015. Este aumento se produce en un contexto donde el cambio climático antropogénico está calentando los océanos, lo que complica la medición de la intensidad natural del evento. Para aislar este efecto, los meteorólogos australianos y estadounidenses utilizan el Índice Relativo de El Niño (RONI), que permite comparar el evento actual con la historia. Los científicos, como el de Berkeley Earth, describen la situación como 'sin precedentes' en el registro histórico. A diferencia de eventos anteriores, la calidez se extiende más allá de la región tropical tradicional, afectando también al Golfo de México. Aunque la Organización Meteorológica Mundial (OMM) no ha encontrado evidencia de que el cambio climático haga más frecuentes o intensos los eventos de El Niño, se espera que 2026 sea uno de los años más cálidos de la historia, con temperaturas extremas que podrían prolongarse hasta 2027. Los impactos regionales ya son visibles, con sequías en Asia del Sur y África Oriental, y una actividad de ciclones tropicales en el Pacífico, mientras que los huracanes en el Atlántico se ven suprimidos.
