El Museo de Ordenadores Konrad Zuse (ZCOM) de Hoyerswerda, en Sajonia, cerró sus puertas al público el pasado viernes y será desmantelado por completo antes de final de año. La colección, única en Alemania por su extensión sobre la historia de la informática, atraviesa un proceso de liquidación tras el anuncio realizado el 1 de julio por la fundación que lo gestiona. En solo dos meses, 3.600 personas visitaron el museo, aproximadamente un tercio de la cifra anual anterior, muy lejos de los 30.000 visitantes anuales previstos en su fundación en 2017.
El museo, ubicado en el sótano de un edificio prefabricado en el barrio Neustadt, alberga además de la exposición 18.000 dispositivos en almacenes subterráneos y una biblioteca especializada con 6.000 volúmenes, sin alternativa de almacenamiento si se ejecuta el cierre.
La decisión llegó después de años de problemas financieros. La sociedad municipal de vivienda, propietaria del espacio y contribuyente anual con 300.000 euros, decidió en 2025 retirar la subvención por considerarla ajena a su actividad en tiempos de crisis. Un intento del Ayuntamiento de asumir esa aportación fue bloqueado en el consejo municipal a finales de junio, tras el conflicto entre la directiva del museo y la nueva responsable institucional. Un donante anónimo ofreció 250.000 euros con condiciones que no prosperaron, y una solicitud de 200.000 euros al Ministerio de Cultura de Sajonia quedó sin respuesta, pese a que el museo recibió el premio sajón de museos en 2017.
La ciudad, que otorga a Konrad Zuse la condición de hijo predilecto tras su muerte en 1995, contempla un homenaje reducido en el Neustadtforum y un posible enlace con el museo industrial de la antigua fábrica de briquetas de Knappenrode. El presidente de la asociación de apoyo, Wolfgang Kunde, advierte de que, una vez desmontada, la exposición tardará años en reconstruirse y carece de financiación para ello.
