El Mundial de 2026 está batiendo récords de streaming a nivel global: la transmisión de Brasil en YouTube superó los 12 millones de espectadores simultáneos, un partido en Corea del Sur duplicó una marca de BTS y la BBC alcanzó más de 600.000 streams en 4K. En Estados Unidos, el México-Corea del Sur congregó a 6,1 millones de espectadores en las plataformas de Telemundo, la mayor audiencia en español de la historia, y el debut de la selección estadounidense registró 1,1 millones de espectadores en Tubi, récord para un partido en inglés.
Este resultado es consecuencia de una cadena de decisiones empresariales y regulatorias poco habituales. La concesión del Mundial de 2022 a Qatar obligó a trasladar el torneo al invierno para evitar temperaturas de más de 40 grados, lo que llevó a Fox a amenazar con demandar a FIFA. En 2015, la entidad vendió los derechos de 2026 a Fox y Telemundo sin puja competitiva, según el New York Times, en un acuerdo que benefició a ambas cadenas.
A ello se suma el fracaso de Venu, la plataforma conjunta de Disney, Fox y Warner Bros. Discovery que se canceló en 2025 por la presión regulatoria y una demanda de Fubo. Su desaparición abarató el acceso en inglés: Fox lanzó Fox One a 20 dólares mensuales, menos de la mitad de los 42,99 dólares que iba a costar Venu. Además, Peacock ofrece todos los partidos en español por 11 dólares al mes. Pese a los pronósticos, las descargas de VPN en EE UU no han aumentado durante el torneo, según Appfigures.
