Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han desarrollado un parche adhesivo del tamaño de un sello postal que estimula el corazón mediante ultrasonidos, sin cirugía ni implantes permanentes. El dispositivo, colocado sobre el pecho, incorpora diminutos transductores que emiten pulsos ultrasónicos dirigidos al corazón, los cuales activan células cardíacas modificadas genéticamente para responder a las ondas sonoras y provocar su contracción.
La tecnología se basa en la sonogenética, una disciplina que convierte las ondas de ultrasonido en un interruptor capaz de activar células específicas. Los científicos probaron el sistema en cultivos de células cardíacas humanas modificadas y en modelos animales, donde observaron que los ultrasonidos lograban sincronizar las contracciones y corregir arritmias de forma rápida y no invasiva.
El prototipo actual consta del parche y una pequeña unidad portátil con batería y electrónica de control. Los investigadores prevén combinarlo en el futuro con otros adhesivos ultrasónicos del MIT para monitorizar órganos internos, creando una plataforma de vigilancia y regulación cardíaca continua. Aunque los resultados son prometedores, la tecnología se encuentra en fase preclínica y deberá superar ensayos adicionales en humanos antes de llegar a los hospitales.
