Este artículo del New Yorker narra la obsesiva búsqueda de un profesor de leyes, David Kenny, para desentrañar el significado oculto de la lápida de Jonathan Swift en la Catedral de San Patricio en Dublín. Kenny, un experto en literatura y derecho, se sintió intrigado por la inscripción en latín, redactada por Swift en su propio testamento, y considerada por Yeats como el “mayor epitafio de la historia”.
La lápida, traducida de diversas maneras, inicialmente parecía una declaración solemne, pero Kenny, con su profundo conocimiento de la obra de Swift, intuyó que algo más estaba sucediendo. Su análisis se basó en la comprensión de que Swift era un maestro de la ironía y la sátira, y que rara vez se tomaba a sí mismo en serio. Kenny comenzó una investigación exhaustiva, estudiando epitafios en general, biografías de Swift y su correspondencia, buscando pistas sobre el posible juego de palabras o la burla que Swift podría haber incluido.
La investigación de Kenny se vio influenciada por un poema de Swift, “Verses on the Death of Dr. Swift, D.S.P.D.”, que parece alabar a Swift y sus obras, pero que en realidad es una parodia de la vanidad y la búsqueda de la fama. Kenny se preguntó si el epitafio de la catedral podía estar sujeto a una interpretación similar, donde las palabras aparentemente serias esconden una ironía mordaz.
Kenny también analizó otros epitafios escritos por Swift, como el dedicado al Duque de Schomberg, que revela la disposición de Swift a usar el monumento para expresar su descontento y hacer comentarios mordaces. La clave para la resolución de la obsesión de Kenny llegó al adquirir una copia física del testamento de Swift, lo que le permitió leerlo con una nueva perspectiva. El artículo deja la resolución de la búsqueda de Kenny en suspenso, sugiriendo que podría estar a punto de descubrir el significado oculto de la lápida, una broma final del autor.
En esencia, la historia explora la complejidad de interpretar la obra de un genio satírico como Jonathan Swift, y cómo incluso sus últimas palabras pueden ser una forma de burla inteligente y autorreferencial.
