El Misterio del Verde en las Salas de Control

Fuentes: Why So Many Control Rooms Were Seafoam Green

Este artículo explora el origen del característico color verde marfil (seafoam green) que se observa en muchas salas de control de plantas industriales, particularmente aquellas construidas durante la Segunda Guerra Mundial, como el Proyecto Manhattan. La autora, Beth Mathews, rastrea la historia de este color hasta el trabajo del teórico del color Faber Birren, quien revolucionó la aplicación del color en entornos industriales en la década de 1930.

Birren, tras abandonar sus estudios en el Instituto de Arte de Chicago, se dedicó a investigar la psicología y la física del color, llegando a pintar su habitación de bermellón para experimentar sus efectos. Convenció a empresas como una compañía de carne de Chicago de que un fondo azul verdoso mejoraba la apariencia del color de la carne, lo que impulsó su carrera como consultor de color. Su trabajo culminó en la creación, junto con DuPont, de un código de colores de seguridad industrial en 1944, que incluía el verde claro para reducir la fatiga visual, el rojo para riesgos de incendio, el amarillo para precaución, el naranja para maquinaria peligrosa, el azul para información no relacionada con la seguridad y el verde marfil para paredes.

Este código de colores se adoptó ampliamente, incluyendo en las instalaciones del Proyecto Manhattan, como el Reactor X-10 y el B Reactor en Hanford. El verde marfil, según Birren, proporcionaba un ambiente no distractivo y “natural” para los trabajadores, crucial en entornos donde un error podía tener consecuencias catastróficas. El artículo también menciona el “Cologne Bridge Green”, un color similar utilizado en puentes alemanes, y la creación de una fuente tipográfica inspirada en la estética industrial.

En resumen, la elección del verde marfil en las salas de control no fue arbitraria, sino el resultado de una investigación científica sobre la percepción del color y su impacto en la eficiencia, la seguridad y el bienestar de los trabajadores, un legado que perdura en la arquitectura industrial de la época.