El Mil V-12 soviético, conocido por la OTAN como "Homer", es el helicóptero más grande jamás construido, un récord Guinness que aún mantiene más de medio siglo después. La aeronave, diseñada por la oficina de Mijaíl Mil, nació a finales de los años sesenta con un objetivo logístico muy concreto: transportar misiles balísticos intercontinentales pesados —como los 8K67, 8K75 o 8K82— hasta regiones remotas de Siberia y el Pacífico, donde la ausencia de carreteras hacía inviable su despliegue por tierra.
Con 37 metros de longitud, 12,5 de altura y una envergadura entre rotores cercana a los 67 metros, el V-12 estaba propulsado por cuatro motores Soloviev D-25VF que sumaban unos 19.120 kW. En su bodega cabían más de 40.000 kg de carga, y la versión civil proyectada habría podido trasladar hasta 196 pasajeros. El 6 de agosto de 1969, uno de los dos prototipos elev 40.204,5 kg hasta 2.255 metros de altitud, marca homologada por la Federación Aeronáutica Internacional y todavía vigente, junto con otros siete récords de altitud con distintas cargas establecidos ese mismo día.
El aparato se presentó en el Salón Aeronáutico de Le Bourget en 1971, donde recibió el Premio Sikorsky al helicóptero más potente concedido por la Asociación Americana de Ingenieros de Helicópteros. Sin embargo, la Fuerza Aérea Soviética rechazó adoptarlo en 1974: los misiles balísticos habían evolucionado hacia diseños más compactos y ligeros, transportables por carretera o ferrocarril, y los costes de mantenimiento del V-12 resultaban prohibitivos. La URSS optó por el Mil Mi-26, más pequeño, versátil y económico. Solo se fabricaron dos unidades: una permanece en la fábrica Mil de Panki-Tomilino y la otra se exhibe en el Museo de las Fuerzas Aéreas, a unos 50 kilómetros al este de Moscú. Ninguna volvió a volar.
