Un análisis del ingeniero Matt Lenhard describe el funcionamiento del mercado chino de relays o estaciones de transferencia que revenden acceso a modelos de IA estadounidenses con descuentos de hasta el 97,8% sobre el precio oficial. El ecosistema se organiza en cuatro capas: los comerciantes de tarjetas y cuentas (que obtienen medios de pago y credenciales para sortear los controles de facturación), las granjas de cuentas que agregan cientos de claves y gestionan tokens y límites de velocidad, los relays que envuelven esa infraestructura en una API compatible con OpenAI dirigida a desarrolladores chinos, y los compradores finales, principalmente desarrolladores, startups y empresas de SaaS que buscan inferencia barata, además de compradores comerciales que utilizan la infraestructura para destilación de modelos.
El artículo señala que casi todos los relays operan sobre los proyectos de código abierto one-api o new-api, herramientas neutras en sí mismas pero que cruzan la línea cuando se cargan con claves robadas, filtradas o agrupadas. Entre las técnicas de abuso documentadas figuran el uso masivo de créditos gratuitos, los contracargos con tarjetas robadas, las tarjetas prepago y el reenvío de tráfico a través de chatbots de soporte mal protegidos. El autor también identifica una nueva variante, la "denegación de billetera", consistente en saturar un proveedor con peticiones para quemar su saldo sin móvil económico.
Lenhard destaca la madurez del mercado: existen sitios de comparación de precios, programas de afiliados y un sorteo diario de 50 claves de API de 100 dólares en hvoy.ai, con un sorteo criptográficamente verificable. Los diez relays con más tráfico acumulan 3,6 millones de visitas mensuales. El artículo cierra con recomendaciones de mitigación para los proveedores, desde elevar el coste de creación de cuentas hasta la verificación de identidad, aunque advierte de que se trata de una carrera constante entre atacantes y defensas.
