El MacBook Pro de 14 pulgadas equipado con el SoC M5 Max alcanza temperaturas de 100 °C en cuestión de segundos bajo carga intensiva, según pruebas recogidas por MuyComputer y testimonios publicados en Reddit. El sistema de refrigeración del portátil, basado en dos ventiladores de perfil bajo y un caloducto, resulta insuficiente para disipar el calor de un chip que integra una CPU de 18 núcleos y una GPU de hasta 40 núcleos.
Un usuario de los foros r/macbookpro relató que, tras varias horas de trabajo a plena carga, la tecla de retroceso de su equipo quedó literalmente «cocinada» y atrapada en el chasis, dejando de funcionar. La reparación, cubierta por la garantía, habría costado 895 dólares. Ni siquiera un perfil personalizado para forzar los ventiladores evitó el problema, y el modelo más afectado fue precisamente el de 14 pulgadas, la configuración con refrigeración más limitada.
El M5 estándar también se acerca a los 100 °C, con picos de 99 °C, y la memoria NAND Flash bajo PCIe Gen5 alcanza igualmente esa barrera. La situación contrasta con la crítica que Apple dirigió durante años a las CPUs Intel por sus temperaturas elevadas, antes de iniciar la transición a sus chips propios. La compañía no se ha pronunciado sobre el caso, pero voces especializadas piden un cambio hacia soluciones con cámara de vapor para mejorar la disipación.
