Apple ha redefinido su estrategia de ingresos al posicionar el Mac como el principal motor de crecimiento impulsado por la inteligencia artificial local, un giro estratégico que ha permitido al gigante tecnológico superar sus máximos históricos en el cuarto trimestre fiscal. Según los datos presentados por el nuevo CEO, John Ternus, y los analistas financieros, el Mac ha registrado un aumento del 23,7% en sus ingresos entre julio y septiembre, alcanzando los 10.792 millones de dólares. Este crecimiento, que representa el 9,4% del total de los ingresos de la compañía, marca un hito significativo para un producto que lleva años a la sombra del iPhone, aunque su relevancia ha crecido exponencialmente gracias a la demanda de agentes de IA locales.
El desarrollo de esta tendencia se apoya en varios pilares clave. En primer lugar, la adopción masiva de la IA generativa ha transformado la percepción del Mac. Tim Cook, en abril, señaló que el Mac mini y el Mac Studio se han convertido en máquinas ideales para la IA local, una afirmación respaldada por la popularidad de aplicaciones como OpenClaw, que han impulsado la demanda de estos dispositivos como nodos de procesamiento siempre activos. La ventaja competitiva radica en la memoria unificada, una tecnología introducida con el chip M1 en 2020 que Apple ha revalorizado al demostrar su capacidad para ejecutar modelos de IA de forma eficiente sin depender exclusivamente de la nube. Además, la apertura del sistema operativo ha permitido que terceros integren agentes de IA en el Mac, aprovechando la infraestructura de Apple sin que la propia empresa tenga que desarrollar cada modelo desde cero.
Sin embargo, el análisis financiero revela una complejidad en la atribución de estos números. Kevan Parekh, el CFO de Apple, ha atribuido parte del crecimiento al MacBook Pro y al nuevo MacBook Neo, este último impulsado por su precio más accesible y su diseño compacto. La subida de precios realizada en junio, que afectó a todos los modelos, complica la separación entre el volumen de ventas y el precio unitario. Según The Verge, Apple no ha revelado exactamente qué porcentaje de su crecimiento se debe a la IA frente a otros factores, pero sus ejecutivos reconocen que la IA ofrece una razón compelling para que los clientes actualicen sus dispositivos. La mención de la IA en la llamada de resultados fue récord, con 45 referencias, superando incluso a la de la presentación de Siri en 2024.
El contraste con la estrategia de la competencia es notable. Mientras que Apple invirtió 2.200 millones de dólares en gastos de capital (CapEx) en el último trimestre, una cifra que, aunque menor que la de Amazon o Alphabet, sigue siendo significativa, su enfoque es híbrido: combina procesamiento en el dispositivo, sus propios servidores y la integración de tecnología de terceros, como los modelos de Google Gemini para Siri. Esta estrategia le permite vender dispositivos que actúan como interfaces para la IA, incluso si el modelo subyacente es de un competidor. Apple puede cobrar por suscripciones a aplicaciones de IA y por el acceso a sus funciones propias, manteniendo un margen de beneficio superior al de sus rivales, que están gastando miles de millones en infraestructura pura.
A pesar de este éxito, quedan interrogantes pendientes. La escasez de memoria, con precios en niveles sin precedentes, podría limitar la oferta de Mac en la temporada de Navidad, un riesgo operativo que Apple debe gestionar con cuidado. Además, la dependencia de la IA local en el Mac se enfrenta a la restricción de la IA en el iPhone, donde Apple mantiene un control más estricto sobre qué agentes pueden operar, cerrando la puerta a la competencia directa en el ecosistema móvil. La pregunta incómoda que queda es cuánto tiempo puede mantener Apple esta puerta cerrada en el iPhone mientras el Mac se convierte en el laboratorio de la IA abierta. El estado actual es de optimismo cauteloso: Apple ha capitalizado el auge de la IA sin romper su presupuesto, pero la presión competitiva y los costes de infraestructura a largo plazo seguirán siendo factores determinantes para su futuro.
