La NCTA, principal grupo de presión de la industria del cable en Estados Unidos, solicitó al FCC una exención urgente a la prohibición sobre routers extranjeros, y advirtió del riesgo de interrupciones masivas en el servicio de banda ancha si no se permite cambiar ciertos componentes. La petición, presentada el martes, pide autorización para sustituir materiales de sustrato y módulos de memoria en routers ya certificados antes de la actualización de la Covered List de la FCC en marzo de 2026.
En marzo, la Comisión Federal de Comunicaciones incluyó en su Covered List todos los routers de consumo fabricados total o parcialmente fuera de Estados Unidos, al considerarlos un riesgo para la seguridad nacional. La medida afecta a la práctica totalidad de los routers de consumo, impidiendo la importación o venta de modelos nuevos o modificados en el país.
La NCTA aclara que los cambios solicitados no alterarían la funcionalidad de los dispositivos ya autorizados ni sustituirían componentes estadounidenses por extranjeros. Según la asociación, las modificaciones son necesarias para mantener la producción de routers aprobados por el FCC antes de la actualización de la lista. "Existe causa justificada para evitar interrupciones en el servicio de banda ancha de millones de estadounidenses", argumentó la NCTA en su escrito.
El mes pasado, la FCC ya concedió una exención de un año a los proveedores de AT&T en términos similares, lo que la NCTA invoca como precedente. Aunque muchos usuarios compran sus propios routers Wi-Fi, es habitual que los suscriptores de Internet utilicen el equipo arrendado o vendido por su proveedor de banda ancha, recordó la asociación.
