El 28 de junio de 2001, el locutor de radio Milton William "Bill" Cooper transmitió una teoría infundada sobre una entrevista con Osama bin Laden, prediciendo un ataque inminente a Estados Unidos e Israel. Cooper, una figura prominente en la escena de las conspiraciones de los años 80 y 90, argumentó que el gobierno estadounidense estaba mintiendo sobre la amenaza de al Qaeda o que la CIA había creado a bin Laden como un "gran bicho malo" para justificar un gobierno mundial. Tres meses después, los atentados del 11 de septiembre validaron, en la mente de muchos, las profecías de Cooper, sembrando la semilla de lo que ahora se conoce como "9/11 Truth". Este fenómeno, a menudo antisemita, sostiene que el gobierno tenía conocimiento previo o participó activamente en los ataques. El artículo de Wired analiza cómo 9/11 no solo alteró la seguridad y la vigilancia en Estados Unidos, sino que transformó fundamentalmente la relación de la sociedad con la verdad y los hechos. Las raíces de esta desconfianza se remontan a la era de las conspiraciones sobre ovnis y la desconfianza post-Vietnam y Watergate. Cooper, autor de "Behold a Pale Horse", un bestseller subterráneo que anticipó la narrativa de QAnon, influyó en figuras como Timothy McVeigh, responsable de la explosión en Oklahoma City, y Alex Jones, quien pasó de ser un locutor de radio de Austin a una fuerza política disruptiva. El texto explora cómo la cultura de la conspiración, alimentada por la desconfianza institucional y la retórica de la "nueva orden mundial", se convirtió en una herramienta política y social persistente, afectando desde la vigilancia estatal hasta los eventos políticos como el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021.
