Un nuevo fenómeno bautizado como "landmaxxing" está transformando el mercado inmobiliario de lujo en Estados Unidos. La consultora Coldwell Banker lo define en su informe semestral de 2026 como la práctica de adquirir todas las propiedades colindantes a la propia para controlar el entorno, no solo el inmueble. Inspirado en el "lookmaxxing", aplicado ahora al suelo en lugar del cuerpo, el concepto responde a la búsqueda de privacidad, seguridad y protección frente a la inflación.
Según el informe, las búsquedas de terrenos edificables en EE.UU. crecieron un 97% interanual, y las de islas privadas o grandes fincas se duplicaron en los cinco primeros meses del año. En zonas como Florida, los agentes inmobiliarios ya hablan de una "prima del vecino" que puede elevar el precio de compra hasta un 20% sobre el valor de mercado cuando el propietario no quiere vender. Comprar las parcelas adyacentes, incluso sin intención de edificar, se ha convertido en una herramienta para decidir quién vive enfrente y para ampliar la distancia entre viviendas frente a incendios cada vez más frecuentes.
El artículo repasa casos concretos: Jeff Bezos ha reunido más de 230 millones de dólares en propiedades en Indian Creek, la isla artificial de Miami conocida como "Billionaire Bunker", donde planea demoler las mansiones adquiridas para construir una sola. Mark Zuckerberg ha comprado al menos once casas en Palo Alto por unos 110 millones de dólares, en un proceso de catorce años con obras continuas. Ken Griffin acumula más de 450 millones en terrenos en Palm Beach para levantar la casa más cara del mundo. Larry Ellison y David MacNeil, por su parte, se repartieron por 67 millones la parcela que separaba sus mansiones para ampliar sus fincas respectivas.
