El lago canadiense acidificado durante 17 años que se salvó gracias a miles de gambas

Fuentes: El lago canadiense acidificado durante 17 años que se salvó gracias a miles de gambas

Entre 1976 y 1993, un equipo canadiense liderado por el ecólogo David Schindler vertió ácido sulfúrico de forma controlada sobre el lago 223, en la Experimental Lakes Area (Ontario), para estudiar el impacto de la lluvia ácida. El pH del agua descendió de 6,8 a 5,0-5,1, lo que provocó el colapso de varias especies: el pez Pimephales promelas desapareció al alcanzarse un pH de 5,6 y la trucha de lago (Salvelinus namaycush) dejó de reproducirse a partir de 5,4, extinguiéndose por falta de relevo generacional.

Los datos obtenidos fueron determinantes para la firma del Acuerdo de Calidad del Aire entre Canadá y Estados Unidos en 1991 y para el Convenio de Ginebra sobre contaminación atmosférica transfronteriza. Tras cesar la acidificación, el pH se recuperó hasta 6,7 en tres décadas y especies como el Pimephales promelas regresaron al lago, mientras que la población del matalote blanco se multiplicó por diez. La trucha, en cambio, sigue al 50 % de su nivel original, con ejemplares que crecen más despacio y acumulan más mercurio.

Investigaciones posteriores determinaron que la causa era la desaparición temprana del crustáceo Mysis diluviana en 1979, un eslabón clave de la cadena trófica. El proyecto SHRRIMP, iniciado en 2018, reintrodujo 10.000 ejemplares de este camarón dos veces al año. En 2021, la población de gambas se había recuperado por primera vez desde el inicio del experimento.