Artículo técnico que desmonta la convención habitual de hacer ping al caché de prompts cada 30 segundos y demuestra, con mediciones reales, que ese intervalo es entre 6 y 8 veces más caro de lo necesario. El autor probó el comportamiento del keepalive en cuatro proveedores principales —Anthropic, OpenAI, Gemini y DeepSeek— usando dos tamaños de prefijo, pausas de hasta diez minutos y tres ejecuciones independientes con marcas de tiempo verificadas. El hallazgo central es que el intervalo óptimo ronda los 4 minutos, no los 30 segundos, y que mantener el caché caliente solo compensa en Anthropic dentro de los huecos analizados. En OpenAI y Gemini el caché tiende a sobrevivir 10 minutos sin intervención, por lo que el keepalive aporta poco. En DeepSeek el re-prefill en frío es tan barato que no merece la pena asegurarlo, aunque sí reduce latencia. El texto distingue tres regímenes: TTL fijo (Anthropic), sticky (OpenAI y Google) y con pérdidas (DeepSeek), y ofrece la fórmula del break-even para calcular cuándo dejar morir el caché en lugar de seguir enviando pings. Incluye una tabla con costes concretos para un prefijo de 100.000 tokens y una pausa de 600 segundos, y cierra con recomendaciones operativas por proveedor, reconociendo que el estudio mide un punto y no la curva completa.
