En la Macworld de enero de 2007, Steve Jobs presentó el primer iPhone siguiendo un guion estricto que los ingenieros de Apple habían bautizado como "el camino dorado": una secuencia de acciones que no admitía desvíos para evitar崩溃 del dispositivo. Un reportaje de The New York Magazine, basado en testimonios de antiguos empleados como el ingeniero Andy Grignon, revela que el software estaba plagado de errores, la memoria era tan limitada que unas pocas operaciones simultáneas provocaban reinicios, y el teléfono podía bloquearse si las tareas no se ejecutaban en el orden previsto.
Para la presentación, Jobs contó con varias unidades idénticas en el escenario, conexiones WiFi en frecuencias reservadas a Japón para evitar interferencias, una torre móvil portátil instalada por AT&T y cinco barras de cobertura fijas en pantalla. Los ingenieros llegaron a diseñar placas y cables personalizados para proyectar la señal del dispositivo sin usar cámaras, tal y como exigía Jobs.
El texto traza un paralelismo con la situación actual de Apple Intelligence: en la WWDC de junio de 2024 se presentó una nueva Siri basada en contexto personal que, según reconoció la compañía en marzo de 2025, no llegará hasta 2026 y, aun así, no estará disponible inicialmente en la Unión Europea. La demora ha supuesto un golpe a la credibilidad de Apple, aunque voces como la de John Gruber ya sugirieron que muchas funciones anunciadas aún no existían como tales.
