El Internet ya no me divierte: el avance del contenido generado por IA

Fuentes: I don't enjoy the Internet any more

Un usuario veterano de la Red confiesa haber perdido el disfrute que durante décadas le aportaron foros, blogs y redes sociales, donde hizo amistades, encontró trabajo yconformó buena parte de sus ideas. En su opinión, la experiencia se ha degradado de forma progresiva: la monetización creciente fue reemplazando el intercambio de conocimiento reflexivo por un volumen cada vez mayor de contenido mediocre y diseñado para captar atención. La irrupción de los grandes modelos de lenguaje ha desequilibrado la balanza hasta el punto de considerar que la Red ya no compensa.
El autor recurre a la metáfora de Disco Elysium, videojuego en el que el mundo se compone de isolas separadas por una nada llamada the pale que degrada la información. Compara ese vacío con el contenido generado por IA y lamenta que los oasis de pensamiento valioso resulten cada vez más difíciles de localizar. Aunque valora plataformas como Bluesky, desconfía del formato corto, al que atribuye tribalismo, pensamiento grupal y pereza intelectual, un problema que afecta por igual a Instagram, TikTok, X o Mastodon. También ha dejado de leer Hacker News porque las historias de portada presentan señales evidentes de redacción automática y relleno.
El golpe definitivo llegó en el entorno laboral: cuando los compañeros se limitan a reenviarse textos generados por IA, desaparece el conocimiento mutuo sobre qué creen y cómo piensan, y con ello la conexión humana del trabajo colaborativo. Aunque se declara partidario de la ingeniería de software agéntica, considera una grosería presentar como propio lo escrito por un modelo. El texto cierra sin atisbar solución: los incentivos están sesgados desde hace años y los oasis genuinos se ahogan en el slop.