El incendio forestal declarado el viernes en la parroquia de Herbón, en Padrón (A Coruña), y que se ha extendido al municipio vecino de Teo, ha calcinado unas 350 hectáreas, según las estimaciones de la Consellería do Medio Rural realizadas este domingo, frente a las 330 contabilizadas a última hora del sábado. La Xunta mantiene la situación 2 como medida preventiva por la proximidad del fuego a los núcleos de Cruxeiras de Abaixo y Sobrerribas, en la parroquia de Carcacía, aunque prevé revisar el nivel a lo largo del día para poder retirarla. Los vecinos evacuados el sábado regresaron a primera hora de la mañana a sus viviendas tras mejorar las condiciones de viento y humo, y las vías cortadas entre Carcacía y Padrón y entre Vilar do Bispo y Lampai quedaron reabiertas. Sobre el terreno trabajan 100 efectivos —de los 500 movilizados por el departamento autonómico—, con el apoyo de dos aviones anfibios y un helicóptero del Ministerio para la Transición Ecológica. El director xeral de Defensa do Monte, Manuel Francisco Gutiérrez, explicó que las tareas se centran en el control y remate de la cabeza del fuego y de su flanco derecho. El alcalde de Padrón, Anxo Arca, se mostró optimista y pidió a los vecinos que dejen libres las vías de comunicación. En paralelo, el incendio de Boborás (Ourense), declarado en la noche del sábado, ha arrasado unas 150 hectáreas y mantiene la situación 2 por su cercanía al núcleo de Vecoña, con la Consellería y la BRIF de Laza trabajando en una zona de orografía compleja. Ambos fuegos se producen en un episodio de calor con temperaturas superiores a 30 grados en Galicia.
