La columna de humo generada por los grandes incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila está cruzando la Península Ibérica empujada por los vientos en altura. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado mediante imágenes de satélite que el penacho se ha desplazado hacia el sur y el sureste hasta alcanzar el arco mediterráneo, provocando un deterioro generalizado de la calidad del aire en su trayectoria.
En Castilla-La Mancha, el servicio INFOCAM ha informado de una importante presencia de humo que cubre gran parte de la provincia de Toledo y ha recomendado evitar el ejercicio intenso al aire libre y cerrar las ventanas si la concentración es elevada. El humo también ha llegado a Extremadura y al norte de Jaén, en concreto al paso de Despeñaperros, lo que ha llevado a las autoridades andaluzas a emitir advertencias preventivas.
Ante la alarma ciudadana por el olor a quemado y los cielos turbios, los servicios de emergencias insisten en que la presencia de humo no implica un incendio cercano, para evitar el colapso de las centralitas. El principal riesgo para la población reside en la inhalación de partículas finas, que irritan las vías respiratorias y afectan de forma crítica a personas con patologías previas. El Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (INFOCA) prevé que el humo comience a dispersarse en la región con la entrada de viento de levante.
