El hombre que inventó el futuro y murió de hambre en él

Fuentes: TIL: The Man Who Invented the Future, Then Starved to Death in It

Oleg Vladimirovich Losev fue un técnico soviético nacido en 1903 que, a los 18 años y mientras trabajaba en un laboratorio de radio de Nizhni Nóvgorod, construyó en 1922 el primer diodo emisor de luz (LED) funcional. Al hacer pasar corriente continua por la unión de un detector de cristal de carburo de silicio, observó una tenue luz fría y, a diferencia de Henry Round, que había notado el mismo fenómeno en 1907, lo estudió a fondo. Aisló el efecto, descartó causas térmicas y químicas, y lo identificó correctamente como un fenómeno cuántico: el inverso del efecto fotoeléctrico. Patentó el dispositivo, al que denominó «relé de luz», y predijo que sustituiría a las bombillas incandescentes en las comunicaciones ópticas de alta velocidad. La comunidad académica no le reconoció formalmente la prioridad del LED hasta abril de 2007, en un artículo de Nature Photonics; un trabajo de Physical Review de 1951 llegó incluso a escribir su apellido como «Lossew».

El LED no fue, sin embargo, su hallazgo más sorprendente. En cristales de zincita, Losev descubrió la resistencia negativa: con la polarización adecuada, el material amplificaba señales de radio desafiando la ley de Ohm. Hacia 1924 fabricaba receptores de radio de estado sólido funcionales. Hugo Gernsback, editor de Radio News y futuro padre del término «scientifiction» —que daría nombre a la ciencia ficción—, dedicó un reportaje al dispositivo, bautizado Crystodyne, y aseguró que con un cristal podía hacerse «todo lo que se hace con una válvula de vacío». La fragilidad del montaje impidió su producción a escala y Losev abandonó esa línea tras una década. La resistencia negativa en diodos no se redescubriría hasta 1957, con el diodo túnel.

Nacido en el seno de un capitán retirado del ejército zarista, Losev chocó contra el sistema soviético: su origen social le cerró las puertas de la carrera académica. Solo en 1938 el Instituto Físico-Técnico Ioffe le concedió un doctorado, renunciando al requisito de tesis ante la evidencia de sus publicaciones. Para entonces acumulaba 43 artículos y 16 certificados de autoría.

Durante el asedio de Leningrado, Losev se negó a abandonar su instrumental. Murió de inanición el 22 de enero de 1942, a los 38 años. Poco antes había enviado a Physical Review un manuscrito en el que describía un nuevo dispositivo semiconductor de tres electrodos, que se perdió en el Atlántico durante la guerra. Cinco años después, Shockley, Bardeen y Brattain inventaron el transistor en Bell Labs —de forma independiente y sin conocer el trabajo de Losev— y el mundo lo presentó como un descubrimiento. La industria del semiconductor distingue desde entonces, como recuerda el ensayo, entre el pionero y el fundador: la diferencia suele reducirse al acceso a materiales, capital y tiempo.