La crisis diplomática entre España y Marruecos derivada de la entrada masiva de migrantes en Ceuta ha escalado hacia el ciberespacio con un nuevo ataque atribuido al colectivo hacker Jabaroot. Este grupo, que opera bajo la etiqueta de hacktivismo, publicó este lunes una supuesta base de datos que contendría los nombres, fechas de nacimiento y números de identificación de aproximadamente 70.000 agentes de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) y la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), los dos principales organismos de inteligencia y seguridad del régimen marroquí.
El movimiento, realizado a través de Telegram y foros de ciberdelincuencia alojados en Rusia, no se limitó a la filtración de datos. En un mensaje escrito en árabe, Jabaroot describió la acción como "el gran regalo para Europa, y especialmente para España", acusando a estos agentes de realizar "tareas de inteligencia sucias" en el continente, incluyendo espionaje, instalación de dispositivos de escucha y soborno de políticos y empresarios. Horas después, el grupo elevó la presión política al preguntar en castellano: "¿A quién le interesan los datos originales de Pegasus relacionados con Pedro Sánchez?", aunque sin aportar pruebas de poseer dicha información ni de que dicho espionaje hubiera tenido lugar.
Jabaroot no es un actor nuevo. Según Xataka, el grupo irrumpió en la escena pública en abril de 2025 tras atribuirse un ataque a la Caja Nacional de Seguridad Social (CNSS) de Marruecos, filtrando datos de dos millones de empleados y medio millón de empresas. Desde entonces, ha llevado a cabo una serie de ataques coordinados contra instituciones marroquíes, incluyendo la plataforma notarial Tawtik, el registro de la propiedad (ANCFCC) y el Ministerio de Justicia, donde afirmó haber obtenido datos de miles de magistrados y empleados judiciales. El grupo se ha identificado en ocasiones como "patriotas argelinos", vinculando sus acciones a la disputa geopolítica por el Sáhara Occidental, aunque su identidad real sigue siendo un misterio para los expertos.
El analista de ciberseguridad Rafael López, consultado por elDiario.es, advierte sobre la cautela que deben tener las autoridades y los medios ante estas filtraciones. "En el archivo publicado parece que puede haber datos que ya habían hecho públicos las instituciones marroquís o refritos de otras filtraciones antiguas", explica López. El experto subraya que no hay pruebas de que Jabaroot posea archivos del software espía Pegasus vinculados al presidente Sánchez, y alerta sobre el riesgo de que los archivos descargables contengan malware.
La situación actual genera dos escenarios posibles según los especialistas: una filtración histórica con enormes repercusiones geopolíticas o un "farol" diseñado para sembrar incertidumbre, caos y teorías conspirativas. Jabaroot ha amenazado con publicar en las próximas horas la lista nominal de los agentes que coordinaron el plan operativo en Ceuta, incluyendo copias de órdenes de misión de agentes desplegados en Fnideq (Castillejos). Este tipo de actores, definidos como hacktivistas, actúan a menudo como vanguardia de la guerra híbrida, utilizando ciberataques y desinformación para presionar políticamente. Mientras Marruecos intenta gestionar la crisis diplomática con España, el frente digital se convierte en un nuevo campo de batalla donde la veracidad de la información es tan volátil como la tensión política.
El impacto inmediato recae sobre la seguridad de los agentes filtrados y la credibilidad de las instituciones marroquíes. Para España, la mención directa al presidente Sánchez añade una capa de complejidad política interna. Los expertos recomiendan máxima prudencia en el manejo de esta información y vigilan si Jabaroot cumple sus amenazas de publicar más datos, lo que podría intensificar aún más la escalada entre ambos países en un contexto ya de alta tensión.
