El Gran Grieto, una fractura volcánica de ocho millas de longitud que atraviesa el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, sigue siendo un misterio geológico sin explicación definitiva. Aunque su existencia está documentada en mapas oficiales, los empleados del parque han mostrado desconocimiento sobre su ubicación exacta y su seguridad, lo que ha impedido su acceso a los visitantes. La fractura, que se extiende hasta 50 pies de ancho y 66 pies de profundidad, es parte de una red de fracturas y conos volcánicos dentro de la zona de rift suroeste del volcán Kilauea.
La curiosidad por el sitio se intensificó tras la erupción de Keaiwa en 1823, cuando el flujo de lava alcanzó una velocidad estimada de 25 millas por hora, destruyendo el asentamiento costero de Mahuka Bay. Aunque el Servicio de Parques Nacionales adquirió la parcela de 1.951 acres en 2018 para proteger recursos arqueológicos y evitar el desarrollo turístico, el acceso sigue siendo restringido. Un ex empleado del parque, Jay Robinson, indicó que el terreno es peligroso debido a la falta de senderos, el riesgo de desorientación y la presencia de humos volcánicos y vidrio volcánico. Recientemente, un equipo de SFGATE logró acceder al sitio mediante un sendero no oficial generado por usuarios en AllTrails, aunque advirtió que el camino es difícil, sin señalización clara y requiere navegación con GPS offline, confirmando que el Gran Grieto permanece fuera de los circuitos turísticos convencionales.
