El Gobierno vasco ha anunciado la compra de 510 viviendas de alquiler social en Donostia a la filial Testa Homes, propiedad de Blackstone, por una inversión cercana a los 100 millones de euros. Esta operación, la mayor de este tipo en España, tiene como objetivo retener en el parque público las viviendas construidas con normativa previa a 2003, que en 2028 iban a perder su calificación de alquiler social y pasar al mercado libre. La compra equivale al 15% del presupuesto total de Vivienda para 2026, estimado en 600 millones de euros, y sigue a una operación anterior de 5,7 millones de euros para adquirir 100 viviendas del banco Kutxabank.
La promoción afectada es Benta Berri, adjudicada a Metrovacesa y Vallehermoso en los años 90, que pasó a manos de Merlin y finalmente a Testa Homes. Según el consejero de Vivienda, Denis Itxaso, levantar un bloque nuevo para alojar a las familias afectadas tendría un coste similar, lo que justifica la intervención. Itxaso ha destacado que se trata de un acuerdo histórico y un éxito colectivo, aunque la operación ha generado movilizaciones previas. En paralelo, el Gobierno prepara una modificación legislativa en los presupuestos de 2027 para extender la protección a las viviendas previas a 2003 en zonas tensionadas, evitando que más de 55.000 pisos pierdan su calificación protegida.
