El Ministerio para la Transición Ecológica ha aprobado prorrogar la licencia de explotación de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, hasta el 8 de junio de 2030, unos dos años y medio más allá del cierre previsto para noviembre de 2027. La orden, ya publicada en el BOE, responde a la petición que Iberdrola, Endesa y Naturgy, propietarias de la planta, presentaron el pasado otoño. El Gobierno enmarca la decisión en una situación energética internacional excepcional, con elevada volatilidad y precios altos de los combustibles fósiles, y sostiene que mantener Almaraz operativa contribuirá a protegerse de picos en el precio del gas mientras se expanden las renovables.
La prórroga se condicionó a tres requisitos: seguridad de la central, garantía de suministro y coste cero para los consumidores. El CSN emitió el 16 de julio un informe técnico favorable, y las eléctricas renunciaron a su reclamación de rebajas fiscales sobre el combustible gastado. Según la evaluación del Ministerio, la prórroga reduciría la generación renovable apenas un 1,4 % y recortaría la generada con gas alrededor de un 7 %. Red Eléctrica y Enresa también avalan la medida.
El Ejecutivo aclara que la decisión no reabre el plan de cierre nuclear para 2035: cada reactor deberá solicitar su renovación individualmente. En Extremadura, la presidenta María Guardiola y la plataforma pronuclear celebraron la prórroga, que sostiene unos 3.800 empleos y el 7 % de la electricidad del país.
