El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha ordenado la retirada de cuatro nuevos vestigios franquistas del espacio público, entre ellos el Monumento a la Victoria de Santa Cruz de Tenerife, inaugurado en 1964 para honrar a Francisco Franco y el triunfo de los sublevados en la Guerra Civil. El ministro Ángel Víctor Torres ha explicado que el Gobierno ya ha notificado a las cuatro administraciones y organizaciones titulares la obligación de remover los símbolos en un plazo máximo; de no hacerlo, el Ejecutivo puede actuar de forma subsidiaria. "Es el paso definitivo", ha afirmado.
La Comisión Técnica, integrada por 15 expertos, ha concluido que en ninguno de los cuatro casos concurren razones artísticas, arquitectónicas o patrimoniales que justifiquen su resignificación, una posibilidad contemplada por la Ley de Memoria Democrática. El conjunto de Tenerife, dedicado a la partida del dictador en el Dragon Rapide en julio de 1936, es uno de los de mayores dimensiones que aún perviven. El Ayuntamiento de Santa Cruz, gobernado por Coalición Canaria con apoyo del PP, dispone de seis meses para retirarlo.
También deberán ser eliminados el Monumento a los Rumanos Caídos de Majadahonda (Madrid), dedicado a dos dirigentes de la Guardia de Hierro rumana que combatieron con las tropas franquistas en 1937, y las inscripciones sobre José Antonio Primo de Rivera presentes en las catedrales de Murcia y Almería, cuya retirada corresponderá a los obispados respectivos. El Gobierno estima que aún quedan unos 4.000 vestigios franquistas en el espacio público español.
