El Gobierno de Gales examinará la solicitud del Ministerio de Defensa del Reino Unido para construir una estación de radar espacial de 27 antenas en los cuarteles de Cawdor Barracks, en Brawdy (Pembrokeshire). Cada antena alcanzará 20 metros de altura y 15 metros de anchura, y formará parte de la capacidad Deep Space Advanced Radar Capability (DARC), un proyecto trilateral dentro del pacto de seguridad AUKUS con Estados Unidos y Australia.
El Gobierno galo ha decidido asumir la competencia sobre un plan urbanístico que, según la web del Ejecutivo, se activa en menos de una docena de los aproximadamente 25.000 expedientes anuales en Gales, reservado a asuntos de trascendencia superior a la local. El Ejecutivo que lidera Plaid Cymru declinó pronunciarse sobre el particular.
La campaña People Against Radar Campaign (PARC) celebró la decisión y advirtió de que la infraestructura se desarrolla para la Fuerza Espacial de Estados Unidos creada bajo Donald Trump y que el gasto militar estadounidense se ha duplicado desde su llegada al poder, lo que consideran una escalada en la militarización del espacio. El Ministerio de Defensa sostuvo que DARC resulta esencial para rastrear objetos en el espacio profundo y proteger redes satelitales, de comunicaciones y de navegación.
