El Gobierno de España estudia aprobar antes de las elecciones un Real Decreto-Ley para que el salario mínimo interprofesional (SMI) de 2027 permanezca exento de la retención del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta medida busca mantener la exención fiscal que existía anteriormente, evitando que la subida del 5,3% que ha propuesto el Ministerio de Trabajo se convierta en una carga tributaria para los trabajadores. Según fuentes del Ministerio de Hacienda, el objetivo es que el SMI, que asciende a 1.286 euros mensuales, no tribute a términos de IRPF, una línea que ya ha confirmado el ministro Arcadi España.
La deducción actual, de unos 590 euros, se elevaría hasta los 1.030 euros para cubrir la nueva cuantía del salario mínimo, que representa 910 euros anuales más que la anterior. Esta decisión responde a la decisión tomada el año pasado por Hacienda de no actualizar el mínimo exento del IRPF, considerándolo un coste fiscal demasiado elevado para las arcas públicas. La actualización afectaría no solo a los percibidores del SMI, sino a toda la distribución de rentas, incluyendo a los contribuyentes de los tramos más altos. Para mitigar este impacto, se creó una deducción específica aplicable en la Declaración de la Renta, limitada principalmente a personas solteras sin hijos de hasta 35 años.
La patronal ha reclamado frenar el alza del SMI, argumentando que el próximo Ejecutivo debería negociar la medida. El Partido Popular ha asegurado que solo se aprobará la subida si se alcanza un acuerdo con los empresarios, aunque esta prerrogativa es exclusiva del Ejecutivo.
