El Gobierno español ha decidido no incluir en el nuevo decreto de vivienda la reforma de la Ley del Suelo, una medida que había generado el rechazo de Podemos y Junts. Esta retirada busca ganar el apoyo parlamentario de estos partidos antes de que el Consejo de Ministros apruebe el texto este martes, mientras la acampada por la vivienda en Sol continúa. El nuevo decreto, que sustituirá al borrador de julio, se centra en la protección de inquilinos y la prohibición de la compra especulativa por parte de fondos buitres, medidas clave para frenar el desahucio tras el caso Maricarmen.
El texto final incluirá diez medidas, siendo más reducido que la propuesta anterior. Entre las novedades destacan tres bonificaciones fiscales: una para inquilinos, otra para compradores de primera vivienda y una tercera para propietarios que reduzcan el precio del alquiler. Además, se regulará el alquiler de temporada para combatir el fraude, aunque se omitirá la regulación de las habitaciones, que siguen sujetas al Código Civil. El decreto prohibirá los desahucios sin alternativa habitacional, con la intención de evitar nuevos desahucios masivos. También se aprobarán ayudas a la compra de vivienda para personas sin ahorros y se mantendrá la exigencia de que la vivienda protegida estatal permanezca en ese estatus para evitar su venta a especuladores.
