La Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha declarado Lugar de Memoria Democrática el antiguo campo de concentración de La Magdalena, situado en el recinto del Palacio de La Magdalena en Santander. Esta decisión, publicada en el BOE, reconoce el sitio como uno de los primeros campos establecidos por el franquismo y un modelo clave para la red de reclusión en España. El Ministerio argumenta que el régimen utilizó este espacio desde sus inicios como herramienta de propaganda y que, tras el derrumbe del Frente Norte, miles de combatientes republicanos quedaron atrapados en Cantabria, con el mar como única vía de escape.
El expediente ha generado un conflicto local, ya que el Ayuntamiento de Santander presentó alegaciones rechazando la iniciativa. La alcaldesa Gema Igual (PP) criticó la medida, calificándola de divisoria para la sociedad y de un intento de ensalzar a unas víctimas y humillar a otras. A pesar de la oposición municipal, el Gobierno ha establecido medidas de difusión e interpretación conmemorativa, incluyendo la instalación de placas o paneles memoriales y la creación de recursos audiovisuales explicativos. La resolución destaca que, aunque la capacidad oficial era de 600 prisioneros, el campo albergó más de 1.600 personas, sometidas a condiciones extremas de hacinamiento, hambre y enfermedades como el tifus. Además, se señala que el sitio sirvió como principal espacio de internamiento para sospechosos políticos y militares republicanos tras la caída de Euskadi, muchos de los cuales murieron antes de ser interrogados.
