El Gobierno de NSW suaviza su bienvenida a OpenAI tras bromas internas sobre Skynet

Fuentes: NSW government ‘absolutely thrilled’ to welcome OpenAI until someone mentioned the Terminator films

El gabinete del ministro de Tecnología de Nueva Gales del Sur, Anoulack Chanthivong, eliminó la expresión "absolutamente encantados" de un comunicado que daba la bienvenida a la apertura de la primera oficina australiana de OpenAI en Sídney, tras un intercambio interno de correos en el que un asesor bromeó con un escenario tipo Skynet en cinco años. El correo original, difundido en el Parlamento estatal esta semana, afirmaba que "el gobierno Labor de Minns está absolutamente encantado de recibir la noticia de que OpenAI abrirá su primera oficina australiana, aquí en Sídney". Tras la revisión, quedó reducido a un escueto "acoge con satisfacción la noticia". En respuesta, un asesor sugirió sustituirla por la frase "era dorada", a lo que otro contestó que prefería no respaldar públicamente esa idea ante el riesgo de replicar la inteligencia artificial ficticia de la saga Terminator.

Los documentos, obtenidos por Guardian Australia, también detallan la intensa presión del Ejecutivo estatal para atraer a la tecnológica estadounidense antes de su decisión. En una reunión de junio del año pasado, Chanthivong expuso a OpenAI que Sídney concentra el 65% del capital riesgo australiano y es sede de Atlassian, Canva y Afterpay, además de las filiales australianas de Google, Microsoft, Meta, AWS e IBM. El Ejecutivo asegura que trabaja en una estrategia de centros de datos para sostener el crecimiento del sector de la IA.

Paralelamente, el Parlamento estatal investiga el impacto ambiental de estos recintos. Documentos de la Autoridad de Protección Ambiental de NSW difundidos este jueves revelan que, si los ocho grandes centros de datos de la cuenca de Sídney activaran a la vez sus generadores diésel durante un apagón, la carga de contaminación atmosférica en una hora sería entre cinco y seis veces superior a la de todo el sector eléctrico y el parque de vehículos del estado. La directora de Data Centres Australia, Belinda Dennett, calificó el escenario de "catastrófico y extremadamente improbable", mientras que la parlamentaria verde Abigail Boyd, presidenta de la comisión de investigación, advirtió de un "desastre anunciado" por la cercanía de varias instalaciones a zonas residenciales y escuelas.