OpenAI lanzará su próximo modelo, GPT 5.6, en una versión preliminar limitada y bajo aprobación gubernamental caso por caso antes de su lanzamiento general, según adelantó The Information. La decisión del Ejecutivo estadounidense se produce apenas dos semanas después de que el Gobierno retirara los modelos Fable y Mythos de Anthropic, todavía sin fecha de regreso al mercado general tras meses en revisión.
Ambos laboratorios afrontan ahora el mismo escenario: un proceso de aprobación opaco, sin criterios técnicos claros definidos por las autoridades, y con el riesgo de frenar el desarrollo de modelos frontera. Si Altman acierta y la revisión dura solo un par de semanas, el impacto será acotado; si se prolonga como con Mythos, el lastre económico podría ralentizar también la construcción de centros de datos.
El artículo sostiene que la disputa entre Anthropic y OpenAI ha dejado de ser relevante: el problema es estructural. EE. UU. carece del personal técnico necesario para evaluar modelos avanzados y ni siquiera ha articulado qué riesgos pretende mitigar, aunque existen amenazas reales en ciberseguridad, riesgo biológico y alineación. Como propone el investigador Dean Ball, la salida pasa por confiar en grupos independientes y defender la regulación de forma colectiva, en lugar de usar la seguridad como ventaja competitiva.
