El Gobierno de Estados Unidos ordenó este viernes a Anthropic desactivar de forma inmediata el acceso a dos de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, Claude Fable 5 y Claude Mythos 5, alegando motivos de seguridad nacional. La compañía confirmó en su cuenta de X que acató la orden, recibida a las 17:21 horas ET, aunque dejó claro su desacuerdo con la decisión.
El detonante fue la detección de un presunto jailbreak —una manipulación capaz de saltarse los filtros de seguridad— en Fable 5, según la versión ofrecida por Anthropic. Sin embargo, la empresa sostiene que las pruebas aportadas por el Gobierno fueron únicamente verbales y que el supuesto exploit se reduce a solicitar al modelo que lea un código fuente y detecte vulnerabilidades de software, una capacidad que, argumenta, ya está disponible en otros modelos de acceso público, incluido el GPT-5.5 de OpenAI.
La cronología de los hechos ayuda a entender la situación. El 8 de abril de 2026, Anthropic presentó en sociedad Claude Mythos, un modelo tan potente en tareas de ciberseguridad que la propia compañía decidió no lanzarlo al público general. En su lugar, creó el programa Project Glasswing, mediante el cual unas 50 organizaciones seleccionadas —entre ellas Amazon, Apple, Google, Microsoft y CrowdStrike— podían utilizarlo con fines defensivos. Empresas como Mozilla confirmaron su eficacia: Firefox habría corregido en un solo mes más fallos de seguridad de los que habría resuelto en quince meses con métodos convencionales.
Apenas tres días antes de la orden gubernamental, el 10 de junio, Anthropic lanzó Claude Fable 5, una versión de Mythos con restricciones adicionales en áreas de alto riesgo como ciberseguridad y biología, diseñada para ser el modelo más potente disponible al público general. Los benchmarks de Vals AI lo situaban como el modelo más capaz del mercado.
La paradoja es notable. Anthropic ha cimentado su imagen pública precisamente como la alternativa más cauta y responsable del sector, y de hecho su decisión de restringir Mythos se presentó como una muestra de su compromiso con la seguridad. Esa misma cautela, sin embargo, ha acabado atrayendo la atención regulatoria que más temía. En un comunicado, la empresa consideró desproporcionada la medida: "No estamos de acuerdo en que el hallazgo de un jailbreak potencial y limitado deba ser motivo para retirar un modelo comercial desplegado entre cientos de millones de personas. Si este estándar se aplicase a toda la industria, creemos que esencialmente detendría todos los nuevos despliegues de modelos frontera".
El alcance de la directiva es global. Aunque la orden se enmarcó formalmente como un control de exportaciones destinado a limitar el acceso de ciudadanos extranjeros, Anthropic ha desactivado los modelos para todos los usuarios del mundo, sin distinción de nacionalidad. El acceso a otros modelos de la compañía no se ha visto afectado.
La decisión ha reavivado el debate sobre la brecha regulatoria entre Estados Unidos, la Unión Europea y China. Mientras la UE presume del éxito de su Sandbox Regulatorio de IA —un proyecto al que se destinaron 4,3 millones de euros—, la realidad es que Europa queda cada vez más relegada en la carrera por la innovación en inteligencia artificial. En este contexto, el apagón de Fable 5 y Mythos 5 beneficia indirectamente a los competidores de Anthropic, tanto estadounidenses como chinos, que pueden seguir desarrollando y comercializando modelos frontera sin las restricciones impuestas a la firma de San Francisco.
El episodio ha sacado a la luz también las tensiones competitivas del sector. Sam Altman, CEO de OpenAI, ya había criticado en abril la estrategia de Anthropic al describirla como "marketing basado en el miedo": "Es claramente un marketing increíble decir: 'Hemos construido una bomba. Estábamos a punto de soltarla sobre tu cabeza. Te venderemos un refugio antibombas por 100 millones de dólares'". Con OpenAI y Anthropic preparando ambas sus respectivas salidas a bolsa, el incidente añade un nuevo frente de presión para una compañía que había convertido la seguridad en su principal argumento de marca.
Por ahora, Anthropic cumple la orden y defiende públicamente su posición. Lo que resulte de este pulso entre la empresa y el regulador estadounidense marcará un precedente clave para el futuro de los modelos frontera y para el equilibrio —cada vez más incierto— entre innovación, seguridad y competencia geopolítica en inteligencia artificial.
