El Gobierno condena la corrupción atribuida a José Luis Ábalos, condenado a 24 años de prisión por el 'caso mascarillas', y rechaza que su caso se equipare al del PP. El ministro de Transformación Digital, Óscar López, defendió en rueda de prensa que el Ejecutivo no hará "causa común" con la cascada de investigaciones que afectan a los socialistas y sostuvo que "no todos los casos son iguales", en referencia a la corrupción vinculada a Isabel Díaz Ayuso. López recordó que el PSOE suspendió de militancia y expulsó del grupo parlamentario a Ábalos "meses antes" de que existiera sentencia y subrayó el principio de que "el que la hace, la paga". La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, aseguró que el Gobierno asumió "desde el primer momento" las responsabilidades políticas y que condena "sin matices" los comportamientos contrarios a sus valores de "integridad, transparencia y mérito". Tanto López como Saiz evitaron pronunciarse sobre los detalles del fallo, que también afecta al exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama, y emplazaron a la comparecencia del presidente Pedro Sánchez prevista para este miércoles. Moncloa busca así aislar el caso Ábalos frente a las voces que piden extender las sospechas al conjunto del partido y del Gobierno.
