El Consejo de Ministros de España espera aprobar este martes un nuevo paquete de medidas para contener la escalada de los precios energéticos, impulsada por la guerra en Oriente Próximo. El objetivo es proteger a hogares y empresas de la inflación, que alcanzó el 4,9% en septiembre, y prorrogar las ayudas vigentes hasta septiembre. Según datos del INE, los carburantes han subido un 21,6% desde febrero, con un aumento del 16,9% en la gasolina y del 30,3% en el gasóleo durante agosto.
Entre las medidas previstas se incluyen la limitación de la subida de la tarifa de último recurso (TUR) del gas al 15%, una decisión que la OCU estima podría evitar una subida del 54% en las facturas. También se reducirá el precio de la bombona de butano a 19,55 euros y se mantendrán los descuentos en el bono social eléctrico. Además, se compensarán los sobrecostes del diésel agrícola y se actualizarán los descuentos en gasolina y diésel. Aunque el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se muestra contrario a recuperar la excepción ibérica para limitar el precio del gas, la ministra Sara Aagesen ha anunciado estas restricciones para mitigar el impacto económico en el país.
