El Gobierno federal defiende los obstáculos que enfrentan los usuarios para acceder a los servicios digitales del Jobcenter, según una respuesta oficial a una interpelación del grupo parlamentario Die Linke. La Agencia Federal de Empleo (BA) introdujo a finales de abril de 2025, tras un incidente de ciberseguridad y en cumplimiento de la ley de transposición de la directiva NIS-2, una autenticación multifactor obligatoria en la plataforma jobcenter.digital. Desde entonces, los solicitantes deben utilizar passkeys biométricos, contraseñas de un solo uso temporales (TOTP) o la aplicación BA-Secure además de la contraseña habitual.
El Ejecutivo reconoce que muchos beneficiarios no superan estas barreras técnicas, especialmente quienes cambian de dispositivo o carecen de conocimientos digitales, y admite el malestar reflejado en las bajas valoraciones de la app del Jobcenter. Como respuesta, la BA ha reforzado su personal de soporte. Además, numerosas oficinas rechazan la comunicación por correo electrónico ordinario y obligan a usar el portal oficial, ya que una comunicación legalmente segura requeriría certificados de cifrado de pago. El Ejecutivo también descarta la posibilidad de combinar canales —recibir notificaciones por correo postal y enviar justificantes en línea— por motivos de eficiencia económica, lo que obliga a los usuarios a elegir un único canal. El Ministerio de Trabajo rechaza instalar escáneres de documentos en las zonas de acceso presencial porque contradice el objetivo de una administración digital. El Gobierno no dispone de datos sobre el número de oficinas que aún ofrecen zonas de atención o equipos informáticos abiertos al público, y tampoco conoce las tasas de abandono del trámite digital. Tampoco prevé traducir formularios ni la solicitud en línea, al considerar el alemán como única lengua administrativa.
