El Funkturm de Berlín, torre de acero de 147 metros situada en el recinto ferial de la capital alemana, celebra su centenario tras ser inaugurado el 3 de septiembre de 1926 como el edificio más alto de Alemania de la época. Diseñado por el arquitecto Heinrich Straumer, el proyecto se inspiró en la torre Eiffel parisina, con cuatro pilares de base que se estrechan hacia arriba, aunque con un uso mucho más funcional del acero: 2,2 toneladas por metro de altura frente a las 22,7 toneladas del modelo francés, según datos del Landesdenkmalamt de Berlín aportados por Michael Pfeiffer, jefe de gabinete de Messe Berlin.
La torre se concibió para reforzar la cobertura radiofónica de la ciudad ante el rápido crecimiento del medio tras la primera emisión oficial alemana, realizada el 29 de octubre de 1923 desde el Vox-Haus de la Potsdamer Strasse. El 9 de marzo de 1929 acogió además las primeras pruebas de televisión, aún sin sonido. En 1935 un incendio destruyó gran parte de la tecnología de transmisión y el servicio quedó interrumpido.
Durante la posguerra, el Funkturm se convirtió en emblema del Berlín occidental: sus luces amarillas guiaron a los aviones aliados que abastecieron la ciudad durante el bloqueo soviético de 1948-1949 y dio la bienvenida durante décadas a los conductores que entraban por la autopista Avus. El servicio de radiodifusión cesó por completo en 1973. Restaurado tras los daños de la Segunda Guerra Mundial, conserva su silueta original, el restaurante a 55 metros y la plataforma de observación a 126 metros, aunque perdió peso simbólico frente al Fernsehturm del Berlín oriental.
