El FBI investiga cómo un ciudadano norcoreano fue contratado para trabajar de forma remota en una agencia federal estadounidense no identificada, según confirmó un alto cargo del FBI el 28 de julio en una conferencia en Washington D. C. El caso, reportado por Federal News Network, supone una de las escasas confirmaciones de que un trabajador sancionado del régimen de Pionyang ha logrado infiltrarse en el Gobierno de EE. UU.
Se estima que miles de trabajadores informáticos norcoreanos han obtenido empleo en empresas estadounidenses y europeas en los últimos años mediante identidades falsas y puestos en remoto, con el objetivo de desviar salarios al régimen y robar datos o propiedad intelectual para luego extorsionar a las compañías. Las prácticas de vetting y los controles de seguridad habían mantenido a estos operativos fuera del sector público, aunque con excepciones: en 2024, el Departamento de Justicia acusó a un hombre de Maryland por ayudar a un hacker norcoreano a hacerse pasar por estadounidense y conseguir un contrato con la Administración Federal de Aviación.
El FBI no ha respondido a la solicitud de comentarios de TechCrunch, y se desconoce qué agencia resultó afectada y si se sustrajeron datos o fondos. Washington ha intensificado las sanciones y acciones judiciales contra las redes norcoreanas —operativas desde Pionyang, Rusia y China— y contra los facilitadores estadounidenses que despliegan baterías de portátiles para que los norcoreanos trabajen como si estuvieran en EE. UU. El régimen de Kim Jong Un, que financia su programa nuclear con ciberataques y robos de criptomonedas, fue responsable del 76 % del valor sustraído en hackeos cripto en 2025, según firmas forenses de blockchain.
