El FBI ha comunicado a agentes federales que dejará de investigar los enfrentamientos en los que estén involucrados agentes de ICE, según el New York Times. El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia negaron ante el periódico que se haya producido un cambio de política. De confirmarse, las pesquisas sobre incidentes con agentes federales de inmigración recaerían previsiblemente en Investigaciones de Seguridad Nacional, un brazo de ICE, lo que en la práctica dejaría a la agencia investigarse a sí misma. Investigaciones de Seguridad Nacional carece de jurisdicción sobre violaciones de derechos civiles, de modo que los tiroteos de civiles desarmados a manos de agentes de ICE difícilmente serían examinados para determinar si estos incurrieron en algún delito federal. El cambio se conoce en un contexto de renovado escrutinio sobre la violencia de ICE: en las últimas dos semanas, agentes del organismo han matado a dos personas en Maine y Texas, en el marco de una serie de muertes de alta visibilidad tras las cuales, según denuncias recogidas por el Times, los agentes habrían intentado intimidar a testigos. La nueva directriz pondría fin también a las investigaciones del FBI sobre agresiones a agentes del DHS, pesquisas que, aunque en teoría servían para construir casos contra manifestantes, con frecuencia han aportado pruebas útiles para futuros juicios contra los propios agentes. Un análisis del Times revela que casi la mitad de los casos federales por agresión que el Gobierno impulsó agresivamente contra personas que tuvieron contactos físicos efímeros o involuntarios con agentes terminaron en absolución, sobreseimiento o retirada de cargos.
