El FBI busca adquirir acceso a lectores automáticos de matrículas (ALPR) en todo el territorio estadounidense, lo que permitiría a la agencia rastrear los movimientos de vehículos, y por extensión de personas, sin necesidad de una orden judicial, según documentos de adquisición revisados por 404 Media.
Los registros muestran que el Bureau tiene interés en este tipo de tecnología de vigilancia no solo para uso local, sino como herramienta de inteligencia federal. El FBI ha manifestado necesitar 'colecciones diversas y confiables' cubriendo las 48 estados al este y oeste del Misisipi, Hawái, Puerto Rico, Alaska y territorios tribales.
La agencia está dispuesta a invertir 36 millones de dólares, con un presupuesto de 6 millones por cada área geográfica. El contrato se adjudicaría a un único proveedor, aunque podrían ser dos si uno no cumple todos los requisitos.
Entre las empresas que podrían proporcionar estos datos destacan Flock, con aproximadamente 80.000 cámaras instaladas en comunidades nacionales, y Motorola Solutions, que adquirió Vigilant Solutions. Ambas mantienen acuerdos vigentes con agencias federales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Servicio Secreto.
La tecnología ALPR registra constantemente el color, marca, modelo y matrícula de vehículos, creando registros con marcas de tiempo que permiten reconstruir itinerarios completos de desplazamiento.
