El exalcalde de Cádiz José María González 'Kichi', para quien la Fiscalía pide 18 años de inhabilitación para cargo electo y una multa de 10.800 euros por presuntos delitos de prevaricación y revelación de secretos, ha asegurado que le denuncian "por hacer las cosas bien" y que "aquí nadie ha metido la mano en la caja, nadie ha mangado y nadie ha cometido una inmoralidad".
En un escrito difundido en sus redes sociales, el también diputado de Sumar en el Congreso ha sostenido que el conocido como caso del "asesor fantasma" se basa en un asesor contratado por Por Cádiz Sí se Puede, el partido que sustentaba al equipo de gobierno, para "ayudar y explicar exclusivamente a los concejales cómo incluir cláusulas sociales" ante la nueva ley de contratos, con el objetivo de "hacer del Ayuntamiento de Cádiz una administración más humana". González ha subrayado que el asesor "no influyó en decisiones técnicas" y que "no era un asesor fantasma, era un asesor que asesoraba".
La Fiscalía sostiene, en cambio, que el asesor no tenía la condición de funcionario, personal laboral ni eventual y accedió de forma continuada a información reservada del área de contratación, además de impartir instrucciones a funcionarios del Consistorio. González ha enmarcado la denuncia en una "respuesta del PP, con CCOO como cómplice", ha calificado la acusación de "disparate" y ha denunciado una "doble vara de medir" de la justicia. "Esta es la denuncia 19 que me ponen y será la 19 que archiven", ha rematado, antes de concluir: "Nos podremos equivocar, pero nunca de bando".
