El informe anual 'People at Work 2026' de ADP Research, basado en 39.000 empleados de 36 países, revela una paradoja en la adopción de la inteligencia artificial en el trabajo: quienes la usan a diario se sienten menos productivos que antes, pese a que las empresas que más invierten en ella tienden a contratar más, no a despedir. En España, el 15% de los trabajadores utiliza IA cada día y el 11% cree que acabará sustituyéndolo en su puesto; solo el 14% observa el avance con buenos ojos. Además, el 33% de los mayores de 55 años nunca ha probado estas herramientas, frente al 20% de jóvenes entre 18 y 26 años que sí las emplea a diario.
Según Funcas, la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en España entre 2025 y 2035, sobre todo en tareas administrativas y de gestión de datos. No obstante, el Banco Central Europeo y el Banco Europeo de Inversiones subrayan que las compañías con mayor inversión en IA registran más contrataciones y un alza de la productividad del 4%, ligada a la formación y a las herramientas, no a recortes de plantilla. Expertos atribuyen parte de ese incremento al teletrabajo, dado lo incipiente de la implantación.
Bárbara Gómez, directora de operaciones de ADP Iberia, advierte que la mera adopción de la IA no garantiza más rendimiento sin capacitación. Nela Richardson, economista jefe de ADP, resume que la IA transforma el modo de trabajar y también cómo se sienten los empleados, y aboga por concebirla como un compañero más del equipo.
