El escultor que convirtió su finca en un museo de calaveras en Navarra

Fuentes: La historia del escultor navarro que llenó su finca de calaveras de piedraT2

A 1,8 kilómetros del centro de Estella-Lizarra, en la falda del monte, se levanta el Parque de los Desvelados, un museo al aire libre impulsado por el escultor Luis García Vidal que popularmente se conoce como el Parque de las Calaveras. La colección reúne grandes cráneos y otras esculturas elaboradas por el artista con restos de poda de zumaque, un arbusto de tono rojizo en otoño, y surgió con el objetivo de concienci-ar de que la muerte es un proceso natural.

Nacido en Melilla en 1927, Luis García fue un escultor y pintor expresionista que residió en ciudades como Málaga, Madrid, Barcelona, Tetuán, Tenerife y Brasil, donde obtuvo premios de escultura. Conoció en París a Carmen Eguaras, natural de Estella, con quien se vinculó a la localidad navarra en 1971. Ese mismo año construyó la primera de las calaveras que darían nombre al parque y durante 37 años ininterrumpidos se dedicó a crear y reparar las esculturas hasta su muerte, en 2008, cuando su cuerpo apareció en el río Ega en circunstancias no esclarecidas.

El conjunto, resultado de tres décadas de trabajo en solitario, incorpora también coches accidentados y sillas de bebé rotas, con inscripciones como "A la muerte le gustan los coches". Tras el fallecimiento del artista, la finca quedó abierta al público por deseo expreso del autor, aunque la falta de mantenimiento ha provocado la caída de algunas piezas. El lugar ha servido incluso como escenario de una película de zombis.