El Gobierno de Japón ha multiplicado por seis el capital mínimo exigido para obtener el visado de gestor empresarial, al pasar de 5 millones de yenes (unos 31.000 dólares) a 30 millones de yenes (unos 187.000 dólares). La medida, anunciada en octubre de 2025, ha provocado un desplome del 96% en las solicitudes, que cayeron de unas 1.700 mensuales a solo 70, según datos de la Secretaría de Gabinete.
El Ejecutivo justifica el cambio por el aumento de solicitudes fraudulentas mediante empresas pantalla para conseguir residencia. Las estadísticas de la Agencia de Servicios de Inmigración indican que apenas el 4% de los titulares del visado de gestor empresarial dispone de 30 millones de yenes de capital.
El sector más afectado es el de los pequeños restaurantes, en especial los de cocina india y nepalí, con unos 5.000 establecimientos repartidos por Japón. Sus propietarios, muchos con más de seis años de residencia, alertan de que les resulta imposible reunir esa cantidad y contratar además a un empleado japonés a tiempo completo con un nivel de idioma equivalente al de un nativo. Una petición en change.org para revisar el umbral de capital ha superado las 67.000 firmas.
La oposición y expertos en migración califican la reforma de desproporcionada y sostienen que perjudica a empresarios legítimos. La policía investiga un caso en Kanagawa en el que un ciudadano de Sri Lanka habría creado unas 600 empresas pantalla, y sospecha que alrededor de 1.000 personas podrían estar trabajando en Japón de forma ilegal mediante este tipo de entramados.
