El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso solicitó formalmente al Gobierno central la declaración de emergencia nacional ante la gravedad de los incendios forestales que asolan la Comunidad de Madrid y zonas limítrofes. La petición, contenida en una escueta carta de apenas tres párrafos, fue enviada por el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la noche del jueves. Horas después, el Gobierno central activó el nivel 3 de emergencia, el máximo contemplado en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, extendiendo la declaración tanto a la Comunidad de Madrid como a la provincia de Ávila.
En la misiva, el consejero madrileño advirtió del riesgo de confluencia entre el incendio de San Martín de Valdeiglesias y el procedente de Burgohondo (Ávila), que se encontraba a punto de cruzar a territorio madrileño. Novillo calificó la situación como una "importante amenaza" para el medio ambiente y para la seguridad de "numerosos ciudadanos de localidades con una elevada densidad poblacional en el Suroeste" de la región, y solicitó formalmente la activación de los artículos 28, 29 y 30 de la Ley 17/2015, que contemplan la movilización de medios y recursos nacionales e incluso europeos.
Previamente, la propia presidenta regional había solicitado la activación de la "Situación Operativa 3", el nivel más alto dentro del sistema autonómico, que requiere la intervención del Ejecutivo central. Ayuso advirtió en sus redes sociales que "mañana se esperan condiciones meteorológicas muy adversas" y que era necesario "reforzar el apoyo nacional e incluso internacional" para hacer frente a las llamas.
Según los datos ofrecidos por el diario El Diario, la Comunidad de Madrid estimaba en unas 10.000 personas evacuadas, si bien otras fuentes elevaban la cifra a 11.500 desalojados tras la declaración formal de la emergencia nacional. Por su parte, el diario 20minutos cifró en más de 10.000 las personas evacuadas en todo el país, donde se contabilizaban más de 60 incendios activos simultáneamente en distintos puntos del territorio español.
La declaración de emergencia de interés nacional supone la asunción de la dirección de la crisis por parte del titular del Ministerio del Interior y la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) a la dirección operativa del dispositivo. Tal como explicó El Diario, esta figura legal contempla la movilización, ordenación y cooperación de todos los recursos estatales, autonómicos y locales del ámbito territorial afectado, e incluso permite requerir la colaboración de administraciones públicas cuyos territorios no estén directamente amenazados. En esta ocasión, está previsto el despliegue de efectivos de Andalucía en la Comunidad de Madrid y de Extremadura en Castilla y León.
Fernando Grande-Marlaska, tras presidir la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD), calificó la jornada del viernes como un "día crítico" para evitar la confluencia de los tres grandes incendios: los de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo. La emergencia se prolongará hasta que se restablezca la normalidad, momento en el que se comunicará formalmente a los órganos competentes de las comunidades autónomas afectadas.
Esta no es la primera vez que se activa este instrumento legal, que transfiere la gestión operativa al Estado cuando la catástrofe supera la capacidad de respuesta autonómica. La situación se ve agravada por la combinación de altas temperaturas, fuertes vientos y baja humedad, factores que están favoreciendo la propagación del fuego en extensas áreas del centro peninsular. Los focos más preocupantes se localizan en Burgohondo, donde se han producido miles de evacuaciones y confinamientos, además de en los municipios madrileños de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias.
Ante la magnitud del dispositivo, las autoridades recomiendan a la población seguir exclusivamente la información oficial procedente de los servicios de emergencia y administraciones públicas. Herramientas digitales como Google Maps han incorporado una función específica que permite consultar en tiempo real la ubicación de los incendios forestales, su evolución, las zonas afectadas, los cortes de carretera y los teléfonos de emergencia, accesible desde la opción 'Capas' de la aplicación.
La coordinación entre el Gobierno central, las comunidades autónomas de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, y los apoyos logísticos de Andalucía y Extremadura, será determinante en las próximas horas para contener el avance de las llamas y evitar una catástrofe ambiental y humana de mayores proporciones.
