El déficit del presupuesto federal de Estados Unidos para 2026 se ha cerrado oficialmente en 1,992 billones de dólares, según el informe mensual del Departamento del Tesoro. Esta cifra representa aproximadamente el 6% del producto interno bruto (PIB) y marca un aumento del 12% respecto a los 1,775 billones registrados en 2025. El resultado se debe a una brecha entre ingresos totales de 5,403 billones y gastos de 7,396 billones durante el año fiscal.
El dato se suma a la preocupación por la deuda nacional, que superó los 40,3 billones de dólares en agosto. El Tesoro ha señalado que los costos de interés por la deuda han alcanzado los 1,1 billones de dólares, una cifra récord que representa el 3,4% del PIB y se ha convertido en la segunda línea de gasto más importante del presupuesto, superando a Medicare y la defensa. Aunque el equipo de la administración Trump ha minimizado este déficit como una anomalía temporal, atribuyéndola en parte a los reembolsos de aranceles, analistas independientes advierten de un panorama fiscal deteriorado. El Comité por un Presupuesto Responsable estima que, sin cambios, los déficits anuales podrían alcanzar los 3,1 billones de dólares para 2036, con los costos de interés de la deuda superando a los programas sociales.
